
En el suelo congelado de un almacén, los sistemas UVC no fallan de manera brusca. Fallan de forma silenciosa. A -20°C, una lámpara convencional pierde su capacidad para encenderse. El arco eléctrico comienza a desviarse, y la emisión espectral disminuye. En las operaciones logísticas en cadena de frío, esta desviación no es solo un problema de calibración: también representa un problema de rendimiento y un riesgo para la seguridad. Por eso, hemos desarrollado una lámpara UVC de gran formato, diseñada específicamente para estas condiciones.
Lo que realmente importa El núcleo de la lámpara es una lámpara de vapor de mercurio de alta presión, diseñada para funcionar a bajas temperaturas. Se utiliza un encendedor especializado que garantiza una tensión de encendido constante. Mantenemos la emisión UVC estable a lo largo de todo el rango de temperaturas, controlando la temperatura de los electrodos y utilizando un reflejador/dicroico ajustado térmicamente.
El espectro de luz está enfocado en su eficacia para eliminar gérmenes. Nos aseguramos de que la intensidad lumínica sea constante en toda la superficie objetivo, y no solo en la ventana de la lámpara. Esto garantiza una intensidad constante durante toda su vida útil, así como una repetibilidad del longitud de onda de una vez a otra.
Por qué funciona bien en entornos refrigerados En las salas refrigeradas y en las zonas de transferencia, la lámpara funciona a una temperatura constante de -20°C, sin que disminuya su eficacia. El haz de luz de gran formato permite cubrir anchuras de cintas transportadoras y superficies de palets en una sola pasada, lo que reduce el tiempo necesario para completar las tareas y hace que el ciclo de trabajo sea predecible.
La larga vida útil de la lámpara y su baja degradación significan que se necesitan menos reemplazos durante los períodos de apagado por congelación. El consumo de energía también permanece estable, y como el espectro de luz sigue siendo constante, los cálculos de dosis siguen siendo precisos. No hay necesidad de hacer conjeturas cuando se trata de determinar la reducción de microorganismos.
Detalles importantes en la instalación Es importante instalarla a la distancia correcta de la superficie objetivo. La intensidad disminuye con el cuadrado de la distancia; por lo tanto, si se instala demasiado cerca, la dosis efectiva puede disminuir, incluso si la lámpara parece brillante.
Asegúrese de que el suministro de energía sea compatible. Los balastos e ignitores adecuados para condiciones frías no son opcionales. La carcasa de cuarzo puede soportar shocks térmicos, pero los shocks mecánicos causados por hielo o el tráfico de carretillas elevadoras pueden dañar la lámpara. Por eso, es importante que la instalación sea sólida.
Si hay personas en el área durante los ciclos de funcionamiento, asegúrese de que la lámpara funcione sin producir ozono.