
Cómo crear lámparas UV que realmente funcionen en las instalaciones de impresión
Pasamos algo de tiempo visitando 3,000 plantas de impresión diferentes. ¿Por qué? Porque queríamos ver dónde fallaban los sistemas UV estándar.
Lo que descubrimos fue bastante consistente: la mayoría de las empresas enfrentan altos costos de energía y lámparas que se agotan muy rápidamente. El problema es que la mayoría de las lámparas no están diseñadas para soportar el calor y el caos típicos de una línea de producción real. Por eso, aprovechamos todo lo que aprendimos de esas visitas y rediseñamos completamente cómo creamos nuestras lámparas UV ahorrativas en energía.
El secreto para ahorrar energía
Reducir el consumo de energía no se trata de algún truco electrónico complicado. En realidad, se trata simplemente de principios físicos. Nos concentramos en ajustar la salida de luz a exactamente 253.7 nm. Al modificar la presión del vapor de mercurio y el espesor de la cubierta de cuarzo, logramos que las lámparas no desperdiciaran energía en forma de calor infrarrojo.
El resultado: se obtiene el mismo efecto bactericida, pero con un consumo de energía menor. Así, la factura de electricidad disminuye, y los ventiladores no tienen que trabajar tanto.
Diseñadas para resistir la suciedad
Seamos honestos: las instalaciones de impresión están llenas de suciedad. Hay humo de tinta y polvo por todas partes.
Por eso utilizamos cuarzo fundido de alta transmisión. Este material resiste la “solarización”, es decir, mantiene su eficacia durante miles de horas, incluso en entornos sucios.
Además, nos aseguramos de que las lámparas tengan un tamaño estándar. Son reemplazables sin necesidad de volver a cablear toda la instalación. Es un proceso sencillo.
Algo a tener en cuenta: el calor
Aquí está el problema: las lámparas UV de alta intensidad siguen generando calor en su superficie. Aunque nuestro diseño utiliza menos energía, las lámparas siguen calentándose. Si se colocan en un espacio cerrado sin flujo de aire, la vida útil de las lámparas se reducirá drásticamente. Asegúrate de que la ventilación esté adaptada al consumo de energía específico de las lámparas, y todo estará bien.
No las hemos creado para laboratorios limpios. Las hemos creado para las instalaciones de impresión. Pueden resistir condiciones difíciles y mantener tu línea de producción esterilizada.