Introduciendo la terapia infrarroja en su clínica dental (especialmente para personas mayores) Seamos honestos: la mayoría de los tratamientos dentales consisten simplemente en reparar lo que está roto. Pero si comienza a utilizar la terapia infrarroja, pasará de simplemente “llenar agujeros” a considerar el panorama completo de la salud bucal. Para sus pacientes mayores, esto es muy importante. Sus cuerpos no se recuperan tan rápido, y la inflamación crónica es un problema constante. Al utilizar luz en el rango de 660 nm a 850 nm, podemos llegar hasta los tejidos más profundos y darle a las mitocondrias el impulso que necesitan.
¿Cómo funciona realmente? El problema con los pacientes mayores es que el flujo sanguíneo hacia las encías disminuye. La luz infrarroja ayuda a solucionar esto al activar el óxido nítrico, lo cual abre los vasos sanguíneos. No confunda esto con una almohadilla de calor. No se trata de calentar los tejidos, sino de cómo estos absorben los fotones. Lo que se necesita es un dispositivo fiable que mantenga una salida de energía constante. Esto es clave, ya que los pacientes mayores suelen tener mucosas orales más delgadas y sensibles; lo último que se quiere es sobrecalentar esa área.
El aspecto comercial La mayoría de nosotros estamos acostumbrados al ritmo acelerado de trabajo: llevar al paciente dentro, realizar el tratamiento y dejarlo ir. Pero la terapia infrarroja cambia eso. En lugar de cobrar por cada tratamiento individual, ahora tiene motivos para que los pacientes regresen. Puede combinar estas sesiones con los cuidados regulares de las encías o usarlas para acelerar la recuperación después de un implante. Esto hace que su clínica se destaque. Mientras que la clínica de al lado solo realiza limpiezas básicas, usted ofrece algo que realmente se percibe como un servicio de bienestar.
La realidad de implementarlo No basta con colocar una lámpara en la habitación y listo. El momento en que se utiliza la luz es crucial. Si se deja encendida durante demasiado tiempo, los beneficios desaparecen o, peor aún, el paciente se siente irritado. Su equipo debe asegurarse de que la luz alcance el lugar correcto. Si la luz impacta en las mejillas o los labios en lugar del sitio objetivo, solo está perdiendo energía. La buena noticia es que estos dispositivos son pequeños. No necesita derribar paredes ni remodelar su oficina para hacer espacio. Solo necesita incluirlo en el plan de tratamiento. Así, lo que podría ser un examen aburrido se convierte en una sesión valiosa que los pacientes realmente esperan con ansias.